El valor interior de un edificio: vinculación de la calidad ambiental interior y el rendimiento energético en la regulación del edificio. Éste es el título del nuevo informe publicado por Buildings Performance Institute Europe (BPIE), un documento que muestra cómo el aspecto del clima interior podría reflejarse en la implementación del marco regulatorio europeo sobre el rendimiento energético de los edificios, y pone de relieve los parámetros de Calidad Ambiental Interior (IEQ) que deben considerar los responsables políticos, así como los indicadores utilizados para la evaluación de ambientes interiores.

A su vez, el informe presenta casos e iniciativas concretas, y ofrece recomendaciones sobre cómo integrar los parámetros de IEQ en las políticas nacionales y de la UE.
Cuatro áreas de oportunidad
Desde BPIE destacan que las personas pasan el 60-90% de su vida en ambientes interiores (hogares, oficinas, escuelas…), por lo que la calidad del aire interior es esencial para garantizar la salud y la calidad de vida de los ocupantes de los edificios.
Asimismo, consideran que las políticas de construcción son cada vez más exigentes en términos de rendimiento energético y reducción de las emisiones de CO2.
En este contexto, BPIE identifica en el informe cuatro áreas de oportunidad: estrategias de renovación a largo plazo, certificados de rendimiento energético, indicador de preparación inteligente, y medidas de cumplimiento y control de calidad.