El proyecto Regilience tiene como objetivo apoyar a las ciudades y regiones de toda Europa para que sean más resistentes al cambio climático. En este contexto, el equipo de la iniciativa ha desarrollado una herramienta de autoevaluación que detecta los posibles factores de riesgo de mala adaptación lo antes posible. Su objetivo es ayudar a las regiones y autoridades locales a evitar o reducir los riesgos de mala adaptación en la fase de planificación de las acciones de adaptación climática.

Un plan de adaptación es un documento que suelen elaborar las autoridades regionales en el que se describen las estrategias de adaptación a determinados efectos del cambio climático, incluidas algunas medidas específicas. La mala adaptación se refiere a las medidas de adaptación intencionadas que acaban provocando efectos negativos, es decir, un mayor riesgo de resultados adversos relacionados con el clima.
Herramienta de autoevaluación Regilience
La herramienta de autoevaluación Regilience está pensada para ayudar a los profesionales de la adaptación a reconocer los riesgos de la mala adaptación, reconocer las desventajas y tomar decisiones más informadas en la planificación de la adaptación. Para minimizar el riesgo de juicios subjetivos, se recomienda que más de una persona complete la lista de verificación para comparar los resultados posteriormente.
Con esta herramienta, se guiará a las personas a través de una lista de verificación de 17 preguntas, cada una de las cuales aborda un factor de riesgo específico de mala adaptación. Al indicar ‘sí/no/parcialmente’ en respuesta a cada pregunta, se evaluará el potencial de mala adaptación de la estrategia de adaptación planificada.
Como regla general, cuantas más preguntas se respondan con un ‘no’ o ‘parcialmente’, mayor será el riesgo de mala adaptación. Una vez que se haya completado toda la lista de verificación, se investigarán más a fondo todas las preguntas marcadas con un ‘no’, ya que implican un riesgo potencial de mala adaptación.
Asimismo, se incluyen cuestiones específicas en las que se necesitan acciones adicionales para minimizar o mitigar el riesgo de resultados negativos. Para ello, será útil consultar la herramienta de apoyo a la adaptación regional (RAST) de Climate-Adapt y verificar los pasos del proceso de adaptación vinculados específicamente a los posibles riesgos de mala adaptación.
Por último, las personas que utilicen esta herramienta para realizar su planificación de adaptación y evaluar sus proyectos pueden completar la encuesta que ha publicado la Comisión Europea para ayudar a mejorar la herramienta de autoevaluación.